En un entorno arquitectónicamente bello y ubicado en una privilegiada zona de Puebla, Triángulo las Ánimas llama su atención desde cualquier punto de vista. En su concepción, llena de espacios abiertos y fabulosos rincones, se invita a la reflexión, descanso y paz, que por momentos se irrumpe por el bullicio de los visitantes, sus eventos y encuentros personales aderezados por tazas de café.
Desde sus inicios se han abierto espacios para la cultura y el arte; así, diversos artistas plásticos, han llenado sus espacios de pintura, fotografía y escultura. La danza, el teatro y el ballet se han presentado en este marco, disfrutado por chicos y grandes. El cine es parte de nuestro ser. Y qué decir de las notas musicales que, artistas de diversos géneros, han interpretado invadiendo el ambiente de alegría, convirtiendo una experiencia de compra en entretenimiento y diversión.
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Hoy existe un gran compromiso con el arte; los espacios se han abierto para todos aquellos creadores e intérpretes que gustan de compartir el Triángulo con otros sin importar su edad. También se establecen talleres para aprender e inventar. En estos aspectos, nuestros esfuerzos se encaminan a la promoción del arte contemporáneo internacional, enfatizando en la difusión de las artes mexicanas y el apoyo al talento local. Diferentes ambientes y atmósferas en cada rincón, provocan que la visita sea una experiencia única. El espacio alternativo se abre también, junto con vanguardistas propuestas que incluyen materiales reciclados conjuntándose con nuestra propuesta verde.
Imponente se levanta ahora “El Laurel”, obra del maestro oaxaqueño Sergio Hernández, abriéndose paso en la gran explanada junto a la fuente, dejando claro este compromiso, para todo aquel sensible visitante, amante del arte. |